martes, 12 de febrero de 2013

Sonata de Créditos Finales (12-02-2013)




Suavemente, termina lo que empieza.
Las luces cierran su mirada
y todo, todo queda a la izquierda
del punto y final.

Resoplas, melancólico,
te hundes en tu silla, sonriendo.
Y aplaudes por dentro,
rememorando la aventura,
y no puedes evitar esa sensación
que cae en forma de gota.

Emoción que palmo a palmo,
recorre tu mejilla.
Su brillo recoge cada segundo, cada hora,
cada detalle de ese hermoso cuadro.
Cada maravillosa vista,
cada horizonte del verde prado.

Ah, cuántos sentimientos recorren tu pecho.
Un torrente que fluye entrópicamente.
Cuánto calor despide tus recuerdos,
que nutren la más bella de las salas de tu mente.
Miles de fotogramas, que cubren ventanas y paredes.
Ni un rayo que empañe toda la ternura y el color
que despide este firmamento .

Sentado quedas en mitad de todo,
rotando alrededor miles de mundos,
atados por una sonata dorada
que ronda cada esquina de tu mente.
Se torna en galaxia, y en medio,
entre la nada,
acordes cargados de atardeceres.

Pero, ah, cuántos sentimientos recorren tu pecho
uno por cada nota que te inunda,
que te transporta a cada uno de esos momentos.
Escrita por sí sola, no se apaga nunca,
sonará siempre, dorada y dulce,
eterna, eterna sonata.

Casi puedes ver el pentagrama,
volando contigo sobre el infinito océano.
Casi puedes notar el batir de sus alas,
su estela pasar entre tus pasos,
su música elevarte al cielo.

¿No es hermoso?
Tanto color encierra una sola lágrima,
una sola imagen oculta un mar de recuerdos.
Y bajo el cálido atardecer, onírico,
culmina la melodía de toda una historia.
Y abres los ojos, y la aventura se resumen en un instante.
Y abres los ojos, y la emoción ahoga tu mirada.
Abres los ojos, y las notas se escriben solas
en una eterna y dorada sonata.

Es hermoso, ¿verdad?




jueves, 31 de enero de 2013

Un sueño en un espacio euclídeo

Hoy, en clase de Cálculo Diferencial, durante uno de los típicos "monólogos" que improvisa nuestro profesor entre explicaciones, tuve un extraño sentimiento; un sentimiento incómodo, realmente incómodo.

Estoy cursando el primer año del Grado de Física, y aunque empecé bajo el reinado de la desidia, he decidido ponerle más empeño al mis estudios (sí, es fácil de deducir que soy vago crónico). Me fascina cada nuevo tema que damos, cada aplicación que trabajamos, cada herramienta matemática que copiamos de la pizarra; realmente adoro esta disciplina. Por supuesto, no sólo por fascinación decidí elegir esta carrera universitaria: tengo un sueño.

Quizás sea más ingenuo de lo que aparento; quizás sea que prefiera no pensar al respecto. El caso es que, en ocasiones, esta fascinación cesa, y me encuentro en una sala llena de estudiantes, números y teoría, sentenciado por ese "sentimiento incómodo". Al oír hablar al profesor de los grandes genios matemáticos de la actualidad, como Tao, quien resuelve cuestiones aparentemente irresolubles en el campo de teoría de números, con teoremas que prácticamente hace cuando está aburrido; o de Gauss, o de Lagrange, o tantos otros. Al oír hablar de ellos, me recae ese sentimiento, y me pregunto: "¿Seré capaz de llegar hasta ellos, o simplemente acercarme? ¿Seré capaz de ser un genio?"

No sé si ese sentimiento es miedo, un efecto secundario de la desidia, o un aviso de la realidad, pero a veces, muy a veces, me pregunto si podré cumplir ese sueño.

Tengo un sueño: quiero que mi nombre sea recordado, en los libros de Física, por siempre.

viernes, 25 de enero de 2013

No me gusta soñar

Tengo sueño. Son las 2 de la madrugada, y tengo mucho sueño. ¿Qué por qué estoy en el blog en vez de en la cama, durmiendo plácidamente en mi cama? Ey, buena pregunta. "¿Quizás no quieras dormir?" Ey, buena respuesta.

Estar descansado es una de las mejores sensaciones del mundo. Dormir aporta beneficios necesarios a nuestro organismo, y nos permite funcionar adecuadamente al amanecer. Y sin embargo... no me gusta dormir. Así es, lo confieso; sí, suena tan estúpido como realmente es, pero la verdad sea dicha. La siguiente pregunta sería "¿De dónde demonios has sacado semejante estupidez, Samuel?". Oye, que a mi no me parece tan estúpido. "¿Te estás oyendo?". No discutamos precisamente ahora, estamos en mitad de un soliloquio reflexivo en mi blog...

Como iba diciendo, no me gusta dormir, así de simple.
¿Qué por qué? Aún más simple.
No me gusta soñar.

Y sin embargo, todos los días retorno al catre, me refugio en sus sábanas, y cierro los ojos.  Y sin embargo, ocurrirá y no podré evitarlo. Y cuando despierte, habrá amanecido, y yo me habré perdido un poco más.

"Entonces, ¿cómo no te puede no gustar soñar, con lo hermoso que puede llegar a ser?"

Por eso mismo.
Prefiero tener sueño, que tener uno.

domingo, 13 de enero de 2013

Retraso de Grandes Proporciones

Me disculpo por el considerable retraso que ha sufrido las publicaciones en el blog desde el mes de diciembre, debido al periodo vacacional de Navidades y a los exámenes universitarios que ocupan mi mente en enero. Siento no haber anunciado nada durante dicho periodo, y aclaro como nota informativa que las actividades del blog se reanudarán a partir del mes de febrero.

Saludos desde Viaje en Verso.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Llama de Mitril y Sueños (12-12-2012)




Los suspiros aterrizan sobre el suelo,
cargados y agotados,
como si cada palmo fuese un camino al cielo.
Paciente, reposando,
dejo caer el peso de mil historias.

Delante de mí,
brillando como la sombra de aquellos días,
el filo que arrastra mi carga sin fin.
Las historias cogen polvo, amontonadas,
y al igual que los libros, tras el final
se quedan sin palabras.
Delante de mí,
viejo amigo, antaño cantar de mis gestas,
poco a poco se apaga.

Aún llego a vislumbrar
aquellas risas que casi he llegado a olvidar.
Aún llego a vislumbrar
un mundo que ya se ha perdido.
Donde llovía diferente.
Donde sonreías diferente.
Donde el horizonte no existía.
Qué tiempos tan bellos han huido.

Y ahí permanece,
brillando ante mí,
difusa llama de mitril.
Aún afilada, aún paciente,
aún quiere volar entre el gris
y toda la gama de tonalidades.
Más allá del cielo.
Más allá de todo destino.

Cuántas historias contaría tu filo,
cuántas has vivido en mi mano.
Quizás ahora seas una difusa y apagada hoja,
pero hubo un día que tu brillo
destellaba un sueño.

Ah, viejo amigo,
cuántos años habrán pasado.
Las nubes no lucen como antaño,
nada parece haber permanecido.
Viejo amigo, qué tiempos tan bellos han huido.

Mil aventuras,
mil ilusiones,
mil fogatas bajo el mar centelleante.
Millones de constelaciones
que ahora no brillan igual.
¿A dónde se fueron los colores de los sueños?

Quizás, la hora ya ha pasado.
Quizás, la edad de las leyendas se esfumó.
Quizás, ya no quede sitio para la ilusión.
Quizás…
O quizás no.

Finalmente,
otro suspiro, y sonrío.
Si los tiempos tan bellos han huido,
habrá que volverlos a encontrar.
Puede que haya pasado tiempo,
puede que haya heridas que sanar,
historias que contar,
mil sueños rotos que reparar.
Puede que sí,
pero nada, nada podrá quebrar mi ilusión.
Nunca podrán quitarme las ganas de volar.
Y si no sé a dónde se fueron los colores del cielo,
los tendré que pintar de nuevo.

Así, viejo amigo,
llama de mitril y sueños,
nunca, nunca te podrás apagar.



miércoles, 5 de diciembre de 2012

Mayeútica Demente



-¿Puedo hacerte una pregunta?

-Adelante.

-¿Cómo definirías el concepto de realidad y el concepto de ilusión?

-Bueno, la realidad es la composición de lo real, y la ilusión, de lo que no lo es.

-Entonces la pregunta sólo se traslada, ¿qué es lo real y qué no lo es?

-Generalmente, se presupone mediante el hábito y la empiria dicha distinción, ¿es correcto?

-Cierto, pero de ese modo, en última instancia, sigue generándose un problema aparentemente irresoluble.

-Explícate.

-El mundo se expresa ante nosostros como percepciones del mismo, es decir, como imágenes mentales que formamos y agrupamos hasta crear nuestra versión del mundo. Por lo que nunca 'vemos' la realidad, el mundo tal y como es, sino lo que pensamos que debería ser, en función al sumatorio de dichas imágenes, ¿hasta aquí todo correcto?

-Ciertamente, 'vemos' con la mente.

-Así es. Por otro lado, la ilusión, al fin y al cabo, es imaginación que simula ser realidad, en confusión. Y la imaginación forma parte del mar de ideas y subconsciente que forma la mente. ¿Cierto?

-Efectivamente.

-Por lo tanto, podemos afirmar que la percepción de la realidad y la imaginación acontecen en el mismo 'lugar', la mente, porque ambos son ideas a fin de cuentas. Si partimos de eso, sabiendo que ambos son ideas, ¿no podría darse el caso que en nuestra mente confundiéramos los conceptos y señalemos como real la imaginación, y como imaginación la realidad?

-Cierto es.

-Pero entonces, podríamos estar viviendo ahora en ilusión sin llegar nunca a saberlo. ¿Quién puede argumentar que el sueño tan plácido que tuve anoche no fuese real, y esta conversación una distorsión de mi mente? ¿Quién puede argumentar que todo lo que tomamos como empiria no es más que pensamientos ideados en mi mente, o en la tuya, o la de un demente? ¿Cómo saber si es pensamiento que parece real, o que quieres que lo sea, o hechos y verdades? Creo que nunca podremos determinar eso.

-Esa afirmación es cierta: nunca podremos saber en qué mundo vivimos, si en el real o en que nuestra mente quiere que veamos. Sin embargo, ¿quién dice que no podamos intentarlo?

-¿Cómo podríamos hacer eso?

-Todo es pensamiento e ideas, percibir e imaginar. Ante un hecho, nunca sabremos verdaderamente si percibimos adecuadamente o si hemos imaginado parte o la totalidad de lo sucedido. Pero, hasta cierto punto, el pensamiento es consciente, salvo los susurros ocultos del subconsciente. Así, si acallamos la parte consciente del pensar, estaremos lo más cerca posible de lo que realmente estamos viviendo; sin imaginación, sin deseos, sin 'quizás'. Cuando dejes de imaginar, estarás lo más cerca posible de vivir la realidad tal y cómo es, sin vivir confundido por tus sueños y tus aspiraciones frustradas, que nutren la maquinaria de la imaginación, hundiéndote en la ilusión...

Pero bueno, esto es sólo mi opinión, ni siquiera sabré si esta idea es real o sólo la he imaginado, ¿verdad?

-Ni que todo esto fuera tan sólo producto de la mente de un demente...

domingo, 2 de diciembre de 2012

domingo, 25 de noviembre de 2012

Cantar por error (25-11-2012)

Sentado en la sala de espera,
aguardando entre la ironía y el resfriado común,
las horas pasan con pereza.
El pasillo devuelve una melodía,
un mal chiste sin razón.

Y como siempre, me conformo con cantar a una pared.
Ojalá al menos me diera su opinión.

Todo aquí termina sin más,
entregando un regalo por error.
Ni pena, ni depresión.
Esto es sólo otra poesía vacía sin intención.
¿Qué más dará?
El rubí brilla para quien primero lo cogió.

Y ahí sigo aguardando,
en una sala gris, llena de gente como yo.
El suelo tiembla, las paredes acaban hablando.
Nada tiene sentido, pero, ¿sin razón?

Bah, ¿qué más da?
Todo termina siempre aquí,
dedicando una canción por error.
Imaginando un mundo en el que nunca estoy.
Aguardando en una sala de espera infinita.
Un mal chiste siempre termina sin sonrisas,
y este poeta se cansó de repetirse por un rubí
al que canté por error.